Músicas Nocturnas
Nietsche, en "Aurora", nos dice que el oído es el órgano de la noche y del miedo. El decurso del tiempo ya no se presenta en imágenes cambiantes sino en la sucesión de los sonidos.
Según el autor de "Así habló Zaratustra" el hombre primitivo debió ser especialmente sensible a los ruidos de la noche: el crepitar de una hoguera, la acechanza de las bestias, la circunvalación de las estrellas.
La música es tiempo desnudo, es el fluir del sentimiento absoluto, puro, sin imágenes.
En ella nos es dado tocar (jamás ver) las ideas con el alma. Invisibles, nos volvemos emoción en lo más oscuro, donde la revelación, inminente, casi llega a producirse.
¿Somos en la música una nada que es?

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